Cada vez son más los centros educativos los que demandan formación sobre Integración Sensorial para mejorar la participación y el rendimiento de sus alumnas y alumnos en el entorno educativo. En cada una de las formaciones que he dado sobre este tema, la conclusión final es “NECESITAMOS UNA TERAPEUTA OCUPACIONAL EN EL CENTRO”. Y esto es una cosa que me deja un sabor agridulce, y te voy a contar el por qué. Por una lado, me complace saber que identifican la necesidad de contar con la presencia de la figura de la Terapia Ocupacional (y no sólo para abordar las necesidades relacionadas con la Integración Sensorial), pero por otro lado, sé que ahora mismo estamos avanzando hacia un futuro en el que sí que habrá terapeutas escolares y sin embargo, ahora no es real.

No obstante, los niños y las niñas y sus profesores y profesoras nos necesitan YA!

Mi experiencia

En estos dos últimos años, además de tener la suerte de impartir la formación a docentes sobre “Integración Sensorial en el aula”, he podido participar en el proyecto de Innovación Pedagógica en los Centros Educativos Públicos de Alicante “San Blas” y “Nueva Condomina” denominado “Neuroeducación en las aulas”, donde mi compañera Alicia López y yo llevamos a cabo el trabajo del área sobre Integración Sensorial este proyecto.  Así que diseñamos un conjunto de  estrategias de regulación sensorial que hemos ofrecido a los dos centros junto con la elaboración de dos tipos de kits sensoriales.

Estos kits están compuestos por un conjunto de materiales que servirán como una herramienta clave para realizar estas estrategias sensoriales que, en un principio les propusimos. Como ya he dicho, diseñamos dos tipos de kits, un conjunto de materiales para el aula y otro para el centro, buscando que todos ellos en su conjunto no supusieran gran inversión económica para el colegio.

Así que, nos pusimos a listar todo tipo de materiales reguladores que podrían ayudar a las maestras y maestros. Más tarde, hicimos la selección de aquellos que eran imprescindibles y más asequibles económicamente.

Y nuestra conclusión fue la siguiente.

Así fue la propuesta que nosotras hicimos. La inversión por kit de aula fue de 65 euros y por kit del centro 93 euros.

Esta no es la única combinación. Se pueden hacer muchísimas variaciones de materiales, teniendo en cuenta si el centro es ordinario o especial, analizando las necesidades específicas de cada alumna o alumno, etc. Pero, creo que esta es una buena idea para que cada uno cree su kit más molón.

Por cierto, me quedo esperando con ansias tu proyecto y aportaciones, porque junt@s podemos ayudar aún más a nuestro alumnado. No olvides dejar tu comentario con todo lo que quieras contarme o preguntarme sobre kits sensoriales reguladores!! 🙂

 

 

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